Casos resueltos

A través de estos ejemplos podemos ver la importancia, no sólo de acudir a un abogado para que le aconseje, sino también de la necesidad de actuar con rapidez:

 

1. El valor de estar bien asesorado

Ángel G.P., que disponía de un patrimonio considerable en bienes inmuebles valorado en 755.212,00 € e inversiones en valores bursátiles valorado en 621.951,00 €,  pidió asesoramiento sobre como redactar su testamento. El valor total de su patrimonio, una vez restadas las deudas, ascendía a 776.298,00 €.

Su problema era que tenía dos hijos, Ángel y Manuel, pero con el primero de ellos la relación estaba muy deteriorada, y apenas tenía contacto, por lo cual quería dejar todos sus bienes a su hijo Manuel.Por ello me planteó la posibilidad de desheredar a su hijo Ángel, pero él quería, ante todo,  que las cosas quedaran muy claras, para evitar futuros pleitos entre sus hijos una vez él falleciera.

Los problemas de la desheredación:

Yo le trasladé al Sr. Ángel que, pese a que el Ordenamiento Jurídico español regula en efecto la figura de la desheredación, esta posibilidad plantea muchas dificultades: 1) porque existen unas causas tasadas en la Ley por las que se puede desheredar a un hijo y ninguna de las causas concurrían en este supuesto (negarse sin motivo a entregar alimentos y maltratar de obra o injuriar gravemente); 2) porque en el caso en que el desheredado se oponga corresponde a los herederos la prueba de que realmente se ha producido esa causa de desheredación.

Cómo redactar este testamento:

Descartada esta posibilidad yo le planteé a mi cliente que lo más adecuado, para evitar futuros problemas, sería no desheredar a su hijo Ángel, pero sí limitar su herencia al mínimo que por ley le corresponde. Es decir, redactaríamos el testamento de forma que: El tercio de libre disposición lo dejara a su hijo Manuel, el tercio de mejora lo dejaría también a su hijo Manuel, y el tercio de legítima estricta lo dejaría, por imperativo legal, la mitad a su hijo Manuel y la mitad a su hijo Ángel. Por tanto, a su hijo Ángel solo le correspondería 1/6 de la herencia y a su hijo Manuel 5/6.

Con este testamento el Sr. Ángel habría cumplido sus dos objetivos: 1) supondría un castigo para su hijo Ángel por su mala conducta, limitando su participación en la herencia al mínimo legalmente permitido en este caso (legítima estricta). 2) Sería un testamento claro e inatacable, evitando la posibilidad de futuras impugnaciones y pleitos entre los herederos.

El Sr. Ángel se mostró muy conforme con la posibilidad que le aconsejé, pues pensó que, redactado el testamento en estos términos, se produciría la aceptación de la herencia por sus dos hijos y estos no litigarían entre ellos por la herencia. Él entendió que al haber acudido a un abogado de herencias en su localidad, había encontrado la solución que le era más favorable, y lo más importante, posiblemente había evitado un litigio después de fallecer él.

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2. Herencia sin testamento

En el caso de Pedro H.R. y sus hermanos, María, la madre de mis clientes, había fallecido también sin testamento. Esto determinaba que para obtener la declaración como herederos de su tío Ángel a favor de mis clientes, era necesario tramitar previamente el expediente de declaración de herederos abintestato de María en la Notaría. Obtenidala declaración de herederos de María a favor de mis clientes, presentamos en el Juzgado la demanda solicitando la declaración de herederos abintestado de Don Ángel.

Reparto de la herencia

Una vez conseguida la declaración de herederos, puede procederse al reparto de la herencia. Si hay acuerdo entre los herederos se tramita la Escritura de Partición y Adjudicación de Herencia, previa realización del cuaderno particional.Si no hay acuerdo, es necesario presentar ante el Juez una demanda para la que son obligatorios los servicios de un abogado y un procurador. Resulta esencial en el marco del procedimiento el inventario de los bienes del difunto y la correspondiente tasación de cada uno de los mismos. Para la realización del reparto se convoca a los herederos y al partidor designado a una Junta. La distribución de los bienes del difunto propuesta ha de ser aprobada por el Juez.

En el ejemplo de herencia de sobrinos, Pedro H.R. y sus hermanos, que hemos comentado anteriormente, la partición se realizó de común acuerdo entre los hermanos, por lo que no fue necesario acudir de nuevo al Juez, y los 243.316 € que constituían el caudal relicto, se distribuyeron entre los cuatro sobrinos por partes iguales, correspondiendo a cada uno de los herederos un 25 % de la suma anteriormente citada. Esto supone una cifra de 60.829 € a favor de cada uno de los cuatro herederos. (La masa hereditaria era de masa hereditaria 491.661 €, pero su pasivo era de 248.345 €).

En este caso, al haber acuerdo entre lo coherederos, lo que llevó más tiempo fue la tramitación de la demanda de declaración de herederos abintestato de Don Ángel. No obstante, el haber acudido con prontitud al abogado, les permitió reducir al mínimo el tiempo de tramitación, y en ocho meses escasos, estar disfrutando de la herencia de su tío.

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3. Testamento Ológrafo

Un señor llegó a mi despacho diciendo que su tía abuela había muerto, que en vida había hecho un testamento notarial y que después había hecho otro, Ológrafo. Sus sobrinos nietos no querían entregar el testamento a la familia y querían quedarse con toda la herencia, además el testamento Ológrafo contenía palabras tachados  y necesitaban saber cómo podían reclamar sus derechos de herencia al resto de la familia. Este problema era bastante delicado de resolver, sobre todo si los derechos hereditarios a favor de mis clientes derivaban del testamento Ológrafo que había aparecido tachado.

Para su adveración debían presentarse el testamento Ológrafo al juez de primera instancia del último domicilio de la testadora en el plazo de 5 años a contar desde su fallecimiento.

El juez lo comprobaría llamando para ello a 3 testigos que conocieran la letra y firma de la testadora y que estos declararan que no había duda de que el testamento estaba escrito y firmado de mano de la testadora, pudiendo el juez acudir a un cotejo pericial de letras  si  lo estimaba oportuno.

Para las prácticas de estas diligencias podían estar presentes las personas de la familia que citara el código civil o en su defecto el ministerio fiscal.

Pero el problema residía en que según me contaron mis clientes, dicho testamento estaba tachado, y para ser válido no debía contener tachaduras o enmiendas, salvo que la testadora lo saldara con su firma, que no era el caso.

Sería difícil admitir por el juez un testamento Ológrafo lleno de tachaduras que lo hicieran ilegible o que no resultarán salvadas por la testadora.

No cabría otra postura que presentar demanda judicial por un posible delito para intentar comprobar pericial y técnicamente que esas tachaduras no eran posteriores a la escritura y firma del testamento y que estaban practicadas con tinta o bolígrafo distinto al de la testadora o por distinta mano a la de ella.

Las posibilidades de que esto prosperase, de que una vez acreditada resultara rehabilitado dicho testamento, eran muy, muy escasas.

Si esto anterior fallaba no le quedaba más solución a mi cliente que acudir al testamento notarial y comprobar si en el mismo eran herederos. Para ello teníamos que tener un certificado de defunción de la testadora, acudir a un estante y pedir un impreso para pedir al ministerio de justicia el certificado de últimas voluntades de la testadora.

Este certificado le diría si la tía había otorgado un testamento ante un notario, y le diría el notario y la fecha en la que lo hizo.

Con eso acudirían al notario que hizo el último testamento de su tía abuela y solicitarían a ese notario que les dijera si eran ellos herederos en el testamento de esa tía.

Si era así y si los restantes herederos no se avienen a realizar la participación y a la entrega de los bienes que  le pudieran corresponder, tendrían que acudir a la vía de la partición judicial.

Cuál fue la sorpresa de mis clientes cuando detectan a través del certificado de últimas voluntades que no había testamento notarial.

Con lo cual nos encontrábamos con dos problemas muy graves: no teníamos testamento notarial y el testamento Ológrafo no iba a tenerse en cuenta en un juzgado, puesto que como he dicho anteriormente se encontraba tachado.

Money, money, baby

El simple trámite de otorgar testamento cuando el testador no tiene solo un patrimonio personal sino que también empresarial resuelve muchos extremos en la herencia y sobretodo puede evitar el pago de impuestos innecesarios, por lo que siempre es recomendable dejar este testamento a favor de nuestros herederos en que manifestemos cuál es nuestra voluntad en relación con nuestros bienes.

Un ejemplo de ese problema es como he dicho el gasto innecesario de dinero que se iban a encontrar mis clientes puesto que se habían encontrado con un pro indiviso.

El pro indiviso es una situación en que se encuentran una serie de personas en las que se encuentran una cosa que no está dividida ni repartida, o sea, es una cosa que está por repartir.

Si puede separarse en lotes, resultará fácil acabar con el pro indiviso pero hay cosas que no son fáciles de separar entre otros, bien porque al dividirlo el valor de los todos por separado es menor que el valor unido o porque al dividirla cambia la esencia del objeto.

Frecuentemente esto es lo que ocurre con los bienes inmuebles, un solar deja de ser edificable si las parcelas se reducen por debajo de cierto tamaño, o un piso no se puede segregar en habitaciones.

Esta imposibilidad de dividir físicamente le bien hace que sus propietarios obtengan una participación en si aunque este se mantenga unido indiviso. El inmueble se transforma así legalmente en un pro indiviso con varios propietarios.

En el caso de la herencia de los clientes de los que hablo actualmente, nos encontramos con que la casa de la tía abuela iba a ser para todos. Era la única propiedad que la difunta tenía aparte de una cantidad de 6 mil euros en el banco que podría ser repartida en sí porque era divisible. Pero la fuente del problema era la casa.

Tras aconsejar a mis clientes que tomaran la decisión de negociar con sus primos, nos sentamos en una sala y mantuvimos una reunión en la que fijamos que el hecho de dividir la vivienda era impensable por lo que lo mejor y lo más beneficioso para todos según mi punto de vista como experto era tasarla, vender la misma y repartir dicha cantidad entre todos los herederos.

Así que tras la redacción de un acuerdo, nos pusimos en manos de una agencia inmobiliaria que se dedicaba a la tasación y ventas de inmuebles, y tras la venta se repartieron las cantidades por partes iguales.

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4. Donaciones en vida

Caso Número 1: Quiero comentarles que mis padres están divorciados actualmente, por motivos de infidelidad de parte de mi padre. Mi padre como esposo y también como padre, fue muy irresponsable y desobligado con nosotros y nos trataba muy mal, al grado que mi madre que en ese tiempo era profesora tenía que trabajar todo el día para llevar el sustento a la casa, mientras que mi padre lo que ganaba lo gastaba en mujeres y en fiesta.

Mi madre lo amaba demasiado al grado que nunca le reclamaba su comportamiento hacia ella y hacia nosotros. En ese entonces mi madre con mucho esfuerzo, dio € 3, 000.00 por anticipo de una vivienda de interés social, misma que acabó de pagar a los dos años que se divorció de mi padre. Como dije antes mi madre amaba tanto a mi padre que siempre cedía a sus pretensiones y durante el divorcio, la obligó bajo amenazas de llevarse a uno de sus hijos, a decir que no poseían ningun bien ya que él contaba con una propiedad, producto de una herencia valuada en € 25, 000.00 misma que derrochó para seguir con su vida licenciosa. Aclaro que ellos estaban casados bajo bienes mancomunados.

Mi madre ahora quiere donar la vivienda valuada en € 50, 000.00 a nosotros sus hijos, y tenemos las siguientes dudas, ya que mi padre quiere reclamar el 50% de la misma. ¿Si mi madre no incurrió en alguna falta de tipo legal al negar que poseyeran propiedades como matrimonio? ¿Mi padre perdió sus derechos al divorciarse de mi madre? Espero nos puedan ayudar, ya que creemos que no es justo que mi padre, se quede con el 50% de la vivienda de mi madre. Señor Alberto J.B.

Casos reales: Doña Carmen nos cuenta su caso

Caso Número 2: Vivo en la ciudad de Madrid y tengo 77  años, mi esposo padece  de Alzheimer, lo que lo imposibilita a depender por sí mismo, siendo yo la que esté pendiente de todas sus necesidades y hasta este momento no necesitamos de nadie más para llevar una vida normal. Puedo decir que relativamente, me encuentro bien de salud pero últimamente me ha dado por pensar, ¿que pasaría si yo llegará a faltar, cuando mi esposo ya no goza plenamente de sus facultades? Por lo que pretendemos  hacer una donación en vida de algunas propiedades que tenemos pero queremos asesoría profesional.

Quisiera saber que nos conviene más.  ¿Si donar en vida o si reporta más ventajas hacer un testamento? Algunos amigos míos me han comentado y es lo que quiero corroborar con ustedes que en lo referente a impuestos es más ventajoso hacer una donación. Disponemos de diferentes propiedades, valuadas en más de € 350, 000.00 así como una cuenta en el banco consistente en  € 100, 000.00

El problema central de todo esto que tenemos hijos que no tienen propiedades y que por esta crisis, están pasando estrecheces económicas y que al llevarse a cabo la donación, no cuenten con el dinero para poder pagar el impuesto de transmisiones y que posteriormente malvendan las propiedades en un momento tan malo como el actual, para pagar los impuestos del trámite correspondiente. Señora Carmen E.G.

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5. Donaciones de padres a hijos

Benito C.S., empresario del sector del espectáculo afincado en la capital de España, ya jubilado, decidió donar a su única hija, Alicia C.P., un piso situado en el barrio de Hortaleza. Lo primero que hizo fue otorgar ante notario una escritura pública que reflejaba la donación.

Después, Alicia tuvo que liquidar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, mediante el modelo 651.El valor del piso, declarado a efectos del impuesto, era de 185.300 €. El piso carecía de cargas y deudas deducibles y Alicia, de 36 años, no había recibido otra donación en los últimos tres años. La cuota impositiva a aplicar aquí era de tipo reducido, por mediar escritura notarial y parentesco directo de la donataria. Lo mismo hubiese ocurrido en cualquier otra comunidad autónoma, pero en Andalucía o Asturias, la cantidad en concepto de impuesto hubiese sido de 28.213 €.

En Cataluña, sin embargo, la cuota impositiva se hubiese reducido considerablemente, siendo de 6.180 €. Pero por tratarse de la comunidad autónoma de Madrid, la cuota que correspondía pagar a la hija fue muy distinta. Debido a la casi total eliminación del impuesto en esta comunidad, fue de tan sólo el 1% de 28.300 €, es decir, 283 €. Esto supone un claro ahorro de 27.930 € por el mero hecho de residir en nuestra comunidad. Una vez pagada dicha cantidad, Alicia pudo ir al Registro de la Propiedad para inscribirse como nueva titular del piso.

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Casos que revelan consecuencias de no contar con un abogado especializado en herencias

1. Renuncia de herencia

Juana C. falleció en Madrid a sus 91 años bien vividos.  En vida había repartido sus bienes para evitar conflictos entre sus cuatro hijos, de los que muy bien conocía sus rivalidades.  Dos años antes había recibido la solicitud de José, su menor hijo, que le “guardara” un inmueble, pues pensaba hacer unas inversiones y, no quería que tal inmueble se viera afectado, caso el negocio que pensaba llevar a cabo le saliera mal.

Su madre con todo su instinto protector aceptó la propuesta, pero murió antes de poder “devolver” el bien inmueble a su hijo José.  José inmediatamente se dio cuenta que su inmueble pasaba a ser parte de la herencia de su madre y que tendría que compartirlo con sus otros tres hermanos.

José, en vez  de consultar el procedimiento a seguir con un abogado de herencias,  lo hizo con un profesional dedicado a otras ramas del Derecho y la solución que le brindó fue que tramitará, junto con la de sus hermanos, su propia parte de la herencia que su madre dejara, por medio de un mandato, que sus hermanos le otorgarían, cuando la figura jurídica que debió haber utilizado era la de la renuncia de herencia en Madrid.

El bien inmueble que quedó en herencia se encontraba valorado en 660,000€ y para el caso de las herencias abintestato, la Ley establece la legítima hereditaria que divide las dos terceras partes de la herencia (440,000€),  entre los cuatro hijos y la otra parte al no haberse dispuesto nada, pues también se divide entre los hijos (220,000€).  De forma tal, que a cada uno de los hijos le tocaba recibir era la cantidad de 165,000€.

Con la asesoría que se le dio a José lo que se iba a lograr era que la herencia fuera transmitida a los cuatro hermanos y,  de esa forma, cada uno iba a quedar en propiedad en proindivisión de una cuarta parte del total del derecho de propiedad del bien inmueble objeto de la herencia.  A continuación, iban a tener que donar o vender esos derechos a José.  Y la desventaja de esta forma de proceder es que hay un pago adicional en impuestos a lo que se tuviera que pagar si se siguiera otra forma de proceder

De haber tenido la asesoría adecuada, el abogado de herencias le habría indicado a José que solicitara la renuncia de la herencia a seguir en Madrid a cada uno de los hermanos para poder consolidar el derecho hereditario en sus propias manos.

La renuncia de la herencia seguida en Madrid puede realizarse de dos formas que la Ley ya establece.  La primera es la que se conoce como la cesión del derecho hereditario que puede hacerse en forma gratuita u onerosa.  Es decir que cada uno de los hermanos puede donar o vender su parte del derecho hereditario a José.  De esa forma José puede ir sumando a su parte la que cada uno de sus hermanos le vaya donando o vendiendo, así hasta llegar a unificar todo el derecho hereditario.

La otra forma, es que cada hermano repudie la herencia de su madre, por no resultarle beneficiosa.  La consecuencia jurídica de este acto es que la parte de 165,000€ que le toca a cada hermano se va sumando al caudal del resto de los hermanos.  Para el caso si uno de los hermanos repudia la herencia, su parte se divide entre los otros tres hermanos, a prorrata de 55,000€ que se le sumará a lo que ya les correspondía y así sucesivamente. 

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2. Declaración de herederos

Hace precisamente unos días, apareció un cliente nuevo en nuestro despacho que nos indicaba que su madre había fallecido recientemente y su padre había muerto hace aproximadamente unos diez años. En estos momentos se enfrentaba al problema del reparto del legado de su padre, así que tenía que resolver, por supuesto, todo el papeleo que ello conllevaba. Había conseguido ya toda la documentación necesaria para realizar la declaración de herederos y nos indicaba que tenía el siguiente problema: a pesar de que él quería hacer la declaración de herederos, dos de sus hermanos no querían. Y nos preguntaba si él unilateralmente podía realizar la declaración de herederos sin contar con ellos, que qué le costaría y si esto tendría que resolverlo judicialmente.

Le indique que esto pasaba precisamente porque su padre no había realizado un testamento correctamente, y por esa razón tenía que instar una declaración de herederos abintestato. Al ser los hijos los que concurrían la herencia, se podía hacer ante un notario.

Pero como en el caso de este cliente no tenía la cooperación de sus hermanos, tendría que acudir al notario acreditando a través del libro de familia, que era hijo precisamente de su padre. Una vez que obtuviera dicha declaración de heredero abintestato, tendría que solicitar judicialmente la partición de dicha herencia.

Una más, y volviendo a lo mismo, ¿habría sido esto así si su padre, que supongo que quería a todos los hijos por igual, hubiera formulado un testamento y hubiera dejado las cosas atadas desde el primer momento? Pues obviamente no. Si el padre de mi cliente se hubiera asesorado por un abogado, su hijo hoy día no tendría que gastarse el dinero que cuesta un notario, un abogado y un procurador para tratar de resolver el problema que su padre tenía que haber resuelto hace años.

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3. Consejos para elegir un abogado de herencias

Puede suceder,como en el caso de Marisa M.P. y de su sobrina Cristina P.S. en la herencia de la tía abuela de Marisa, fallecida sin otorgar testamento y que a su vez supuestamente había heredado a su marido, Toribio V.L. Don Toribiono no había dejado ascendientes ni descendientes al fallecer. La tía abuela de Marisa había sobrevivido a Don Toribio V.L.,tan solo en unos meses y tampoco había otorgado testamento. Marisa y Cristina llevaban dos años haciendo trámites para la herencia de su tía abuela con un caudal relicto de 420.500 € según la documentación que me aportaron, y con 0 € de pasivo, pero el procedimiento judicial de declaración de herederos aún no había prosperado. Marisa y Cristina habían invertido tiempo y dinero y no entendían lo que pasaba. Ante esta situación decidieron hacer una consulta en mi bufete. Su abogado no debía ser especialista en herencias en Madrid, y no había tenido en cuenta que la ley aplicable al caso concreto era la redacción de la ley vigente en la fecha de fallecimiento de su causante.En el caso de Marisa y Cristina esto era esencial porque tras la Ley 11/1981 el cónyuge es heredero en la sucesión intestada antes que los colaterales, pero con anterioridad los hermanos y sobrinos sucedían antes que el cónyuge sobreviviente que no estuviese separado por sentencia firme de separación.Por lo que, teniendo en cuenta que había parientes colaterales vivos de Don Toribio, las expectativas creadas en Marisa y Cristina no eran ciertas. La falta de especialización del abogado había supuesto para Marisa y Cristina unos gastos inútiles, falsas expectativas y conflictos familiares.

Por ello, si se quieren evitar problemas innecesarios, es absolutamente esencial elegir un Abogado de Herencias en Madrid que sea verdaderamente especialista en Derecho hereditario.

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4. Testamento abierto

Hace poquito se presentaba en el despacho un cliente nuestro que se llama Abelardo L. A., que precisamente es cliente nuestro desde un tiempo. Hace unos días nos llegaba con una fuerte inquietud y nos indicaba que cuando fallece su padre, se notifica a los usufructuarios la partición correspondiente de un testamento cerrado. Tras unas semanas aparece otro testamento abierto en el que aparecen solo dos herederos y el resto de los hijos se quedan absolutamente sin nada, uno de ellos mi cliente. Tras muchos años, exactamente 12, de dictamen de anulación del testamento cerrado, se pide la devolución de los bienes de los cuales el 80% de los herederos ya la habían vendido y por supuesto se habían gastado el dinero. Mi cliente me preguntaba si podía quitarle los bienes a los que todavía tenían su herencia. Primeramente le indiqué que no había sido necesario involucrarse en ningún tema judicial puesto que el último testamento que se había otorgado por la persona fallecida es el que va a resultar válido, puede ser cerrado o puede ser abierto. Por lo tanto una vez que el Registro General de Actos de Última Voluntad nos informa y certifica la veracidad del documento que expide el mismo, hay, por supuesto, que adherirse a lo que diga dicho documento y por supuesto en consecuencia también tendremos que sujetarnos a las disposiciones testamentarias que puedan figurar y que dispuso el testador en dicho testamento.

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5. Testamento vital

Hace un par de años una clienta nuestra, que se llama Ana M., acudió a nuestro despacho interesada por saber en qué consistía realmente el testamento vital y si realmente se cumplía esa última voluntad. Ana, tenía un miedo atroz a que pudiera ocurrirle cualquier cosa y ya no solo no pudiera valerse por sí misma sino que de alguna manera fuera una carga para su hijo Carlos, que era único. Ana, que tenía 76 años en ese momento, tras atender nuestras instrucciones al respecto, decidió que redactáramos un testamento vital que describía de alguna manera que quería irse de una manera natural.

Su marido había muerto de cáncer unos años antes y los últimos meses vivió en agonía  sin sentido, puesto que se sabía el final. Ella que no quería eso, intentó por todos los medios ponerle freno. Un ictus cerebral dejó a nuestra clienta postrada en una cama, dos años después de redactar el testamento vital. Su hijo Carlos, tomó la iniciativa, puesto que era su representante e informaron a los médicos. Ana, que se encontraba ya muy delicada, murió sedada poco después y por supuesto tuvo la suerte de que se cumplió su última voluntad.

Nosotros los abogados intentamos aconsejar que cuando usted crea que debe hacer un testamento vital o cualquier otro tipo de testamento, acuda a un abogado especialista en herencias en Madrid o  profesional experto en sucesiones y en herencias. ¿Por qué? Porque al igual que a nuestra clienta, Ana, le salió realmente bien, por decirlo de alguna manera, la jugada y consiguió que su última voluntad fuera llevada a cabo, encontramos polos opuestos que a pesar de haber realizado un testamento vital no se han cumplido precisamente su última voluntad vital.

Un caso en concreto, el padre de un cliente nuestro había fallecido en el hospital tras sufrir un cáncer y había muerto durante meses de francamente dolorosa. Nuestro cliente, Federico, había mostrado dicho testamento vital donde su padre especificaba las medidas que quería tomar pero los médicos le insistieron en que debían hacerle unas pruebas que podían salvarle la vida y que al final le causaron un sufrimiento enorme. Mi cliente, Federico, entendía que es como si la opinión de su padre no valiera, y yo le expliqué que no es poco frecuente ver a médicos y profesionales que no diferencian entre evitar un encarnizamiento y la eutanasia. Confusión que genera que no se respete todavía en España ciertos testamentos vitales.

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6. Renunciar a una herencia

El padre de Fernando S.C. había fallecido siendo propietario de una vivienda gravada con un préstamo hipotecario, del cual restaba por pagar la suma de 100.000 €. Asimismo tenía un préstamo personal que había concertado con otra entidad bancaria diferente a la entidad en la que había solicitado el préstamo hipotecario.

Fernando S.C. no tenía hermanos y su padre estaba divorciado desde hacía más de 15 años, con lo cual no se tuvo que tener en cuenta los derechos del cónyuge viudo. Tampoco había otorgado testamento, con lo cual el único heredero de todos sus bienes era Fernando. Ante esta situación, aparentemente tan sencilla, Fernando tuvo claro que iría a la notaría y aceptaría la herencia de su difunto padre y no recurrió a los servicios de un abogado experto en herencias, lo que posteriormente le traería problemas.

Al aceptar la herencia, sin más, Fernando S. C. aceptó también las deudas que su padre había contraído. Acabó siendo responsable de todas estas cargas de la herencia no sólo con los bienes de dicha herencia, sino incluso con sus propios bienes. La situación patrimonial y laboral de Fernando S.C no le permitía asumir más deudas que las suyas propias, que tenía con anterioridad al fallecimiento de su padre. Fernando cobraba 1.200€ al mes, tenía dos hijos, su esposa no trabajaba y una hipoteca. Al fallecer su padre y aceptar la herencia se encontró con que era deudor del préstamo personal y del préstamo hipotecario que había contraído su padre.

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